Qué es la osteomielitis dental y cuáles son sus síntomas y su diagnóstico
La osteomielitis dental es una infección poco frecuente pero seria que afecta al hueso maxilar o mandibular. Detectarla a tiempo es clave para evitar complicaciones, ya que el hueso reacciona de forma diferente al tejido blando frente a una infección. En este artículo te explicamos qué es exactamente, cómo se manifiesta, cómo se diagnostica y qué tratamientos existen.

¿Qué es la osteomielitis dental?
La osteomielitis dental es una infección que afecta al hueso de los maxilares, generalmente como consecuencia de una infección odontogénica que no ha sido tratada a tiempo. Cuando los microorganismos alcanzan el tejido óseo, la infección puede extenderse, provocar inflamación y, si no se interviene, dañar el hueso de forma progresiva.
Cómo afecta la osteomielitis al hueso maxilar o mandibular
El hueso responde a la infección con inflamación y, en fases avanzadas, con necrosis del tejido óseo. Esto puede comprometer la estabilidad de dientes vecinos, generar dolor importante y, en casos avanzados, afectar a la función masticatoria. Un diagnóstico precoz permite limitar el daño y planificar un tratamiento eficaz.
Por qué es más frecuente en la mandíbula que en el maxilar
La mandíbula tiene una vascularización más pobre que el maxilar superior, lo que dificulta la llegada de los antibióticos y de la respuesta inmunitaria al foco infeccioso. Por eso, la osteomielitis dental se localiza con más frecuencia en la mandíbula, especialmente en zonas posteriores.
Causas odontológicas más habituales
Las causas más frecuentes son las infecciones dentales no tratadas (caries profundas, abscesos periapicales), complicaciones tras extracciones, fracturas dentales o factores sistémicos que disminuyen las defensas. Una buena planificación odontológica y las revisiones periódicas con limpieza dental en Sevilla son la mejor prevención.
Síntomas de la osteomielitis dental
Síntomas iniciales
En fases iniciales pueden aparecer molestias localizadas, sensibilidad al masticar, ligera inflamación en la zona afectada y, en ocasiones, fiebre baja. Son síntomas muchas veces interpretados como un simple dolor dental, lo que retrasa el diagnóstico. Ante molestias persistentes tras una intervención o una infección, conviene acudir a revisión.
Síntomas avanzados
Cuando la infección progresa, el dolor se vuelve más intenso y constante, aparece hinchazón visible, dificultad para abrir la boca (trismus), supuración, mal sabor o fístulas. Pueden añadirse síntomas generales como fiebre y malestar.
Dolor, inflamación y supuración en la zona afectada
El dolor en la osteomielitis tiende a ser profundo, mantenido y difícil de localizar con exactitud. La inflamación afecta tanto al tejido blando como al hueso, y la supuración (salida de pus) es un signo claro que requiere atención inmediata.
Síntomas en mandíbula vs maxilar
En la mandíbula, los síntomas suelen ser más intensos y persistentes, con dolor profundo y alta posibilidad de afectar al nervio dentario inferior. En el maxilar superior, al estar mejor vascularizado, la evolución es más rápida pero la afectación ósea suele ser menor. En cualquiera de los dos casos, el abordaje debe ser inmediato.
Por qué la osteomielitis se considera una infección seria
Riesgos si no se trata a tiempo
La osteomielitis dental no remite por sí sola. Si no se trata, la infección puede extenderse al hueso adyacente, comprometer dientes sanos, provocar fracturas patológicas o, en casos extremos, extenderse a estructuras vecinas. Por eso es fundamental actuar con rapidez.
Complicaciones de la osteomielitis no tratada en odontología
Las complicaciones más habituales incluyen necrosis ósea, pérdida de dientes, deformidades óseas, fístulas crónicas o cronificación de la infección. Cuanto antes se detecte, más sencillo y conservador será el tratamiento.

Cómo se ve la osteomielitis en una radiografía dental
Signos radiográficos típicos en fases iniciales
En las primeras fases, la radiografía puede mostrar pocos cambios. Conforme avanza la infección, aparecen zonas radiotransparentes (pérdida ósea) y, posteriormente, áreas radiopacas correspondientes a hueso necrótico o secuestros óseos.
Cambios óseos en casos avanzados
En casos avanzados se observan secuestros óseos (fragmentos de hueso muerto), reacciones periósticas y zonas de mezcla radiotransparente y radiopaca. Estos hallazgos confirman la cronificación de la infección y orientan el tratamiento quirúrgico.
Cuándo es necesario complementar con TAC dental
Cuando la radiografía panorámica no aporta suficiente información, el TAC dental nos permite ver la extensión exacta de la lesión, su relación con estructuras anatómicas y la cantidad de hueso afectado. Es una prueba clave para planificar la cirugía cuando es necesaria.
Tratamiento de la osteomielitis dental
Tratamiento antibiótico
El tratamiento siempre incluye antibioterapia específica, generalmente prolongada y, en muchos casos, combinada. La elección del antibiótico se ajusta al tipo de microorganismo y a la respuesta clínica. El cumplimiento estricto de la pauta es fundamental para el éxito del tratamiento.
Tratamiento quirúrgico en casos avanzados
En casos avanzados o que no responden al tratamiento médico, se recurre a la cirugía. El objetivo es eliminar el tejido óseo necrótico (secuestrectomía), drenar el foco infeccioso y favorecer la regeneración del hueso sano. La cirugía siempre se complementa con el tratamiento antibiótico y, cuando existe afectación periodontal, con curetaje dental.
Eliminación del foco infeccioso dental
Es imprescindible eliminar el origen de la infección: extraer dientes no recuperables, realizar endodoncias o corregir factores que mantengan el foco activo. Sin ese paso, la osteomielitis tiende a recurrir.
Seguimiento clínico del paciente
El seguimiento es largo y minucioso. Realizamos controles clínicos y radiográficos periódicos para confirmar la regeneración del hueso y descartar recurrencias. Cada paciente recibe un plan adaptado a su evolución particular.
Evolución y pronóstico
Osteomielitis aguda vs crónica
La osteomielitis aguda es de aparición rápida y, si se trata a tiempo, suele resolverse sin grandes secuelas. La crónica, en cambio, evoluciona lentamente y tiende a recurrir, por lo que requiere tratamientos más prolongados y, a veces, quirúrgicos.
Tiempo de recuperación
El tiempo de recuperación varía según el caso, pero suele oscilar entre varias semanas y varios meses. Lo importante es completar el tratamiento, no abandonar la medicación y acudir a las revisiones programadas para garantizar la curación.
Riesgo de recurrencia
El riesgo de recurrencia es real, especialmente en la forma crónica. Mantener una buena salud bucal, eliminar los factores de riesgo y acudir a revisiones periódicas son las claves para mantener la zona estable a largo plazo.
Si presentas síntomas compatibles con una osteomielitis dental o tienes una infección bucal que no se resuelve, no esperes a que empeore. En Dobleese, nuestra clínica dental en Sevilla y Dos Hermanas, abordamos este tipo de patologías con diagnóstico por imagen avanzado, equipo multidisciplinar y un seguimiento personalizado. Una buena planificación lo cambia todo.

Rafael Martínez Sáez
Dirección médica y Especialista en Periodoncia e Implantes dentales en Dobleese
Licenciado en Odontología, con amplia formación en Periodoncia, Implantes y Odontología Estética. Máster en Periodoncia e Implantes (Universidad de Oviedo) y profesor colaborador en la Facultad de Odontología de la misma universidad. Miembro de la Sociedad Española de Periodoncia y de la European Association for Osseointegration. N.º de colegiado: 41002468
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